martes, 27 de octubre de 2009

ARGENTINA POP

En la década del 60, el pop llegó a nuestro país para quedarse. Esa revolución del gusto sacudió el mundo del arte e insufló nuevos aires a una sociedad ávida de modernidad, mientras adoptaba formas, lenguaje y estilo propios.

Instituto Di Tella, símbolo de la nueva vanguardia argentina

"¿Por qué son tan geniales"?

Rezaba el enorme cartel publicitario, ubicado en la más que porteña esquina de Florida y Viamonte. Acompañando la pregunta, tres jóvenes sonreían hasta la carcajada. Pocos transeúntes lo sabían, pero las tres genialidades allí anunciadas eran los artistas Dalila Puzzovio, Carlos Squirru y Edgardo Giménez. Por esos mismos días de fines de los años 60, Pablo Mesejean y Delia Cancela, también artistas plásticos, afirmaban: "Nosotros amamos los días de sol, las plantas, los Rolling Stones, las medias blancas, rosadas y plateadas. Las pieles, Saint Laurent y el young savage look, las canciones de moda, el campo, el celeste y el rosa. Ringo y Antoine, las nubes, el negro, las ropas brillantes, las baby-girl; las girl-girl, los boy-girl, las girl-boy y los boy-boy".
"Happening en el Di Tella

¿Qué estaba ocurriendo?

Simplemente, el arte pop daba sus primeros pasos en la Argentina. Como lo notara muy tempranamente el crítico de arte Jorge Romero Brest, el acta de nacimiento habría que ubicarla entre los años 1961 y 1962, cuando Rubén Santantonín presentó una serie de objetos al público y Marta Minujín expuso "cuadro-objetos" con planos en relieve que avanzaban hacia el espectador. Al poco tiempo, la artista exhibió unos coloridos colchones que hicieron trastabillar las convenciones del mundillo del arte local. "Has abierto, querida, las entrañas de la bestia, y aquí están las vísceras de la República para quien se atreva a verse –escribió, por aquel tiempo, Rafael Squirru–. No hay más revolución que la tuya, sé lo que digo, Marta, y mientras otros se entretendrán inútilmente en el afán de ubicarte dentro o fuera del surrealismo, fuera o dentro de la pintura, yo cantaré tu coraje de hembra primordial."
Sin Internet, ni fax ni la densa trama de cobertura mediática a la que estamos acostumbrados hoy en día, en nuestro país se gestaba una revolución estética muy similar a la que se vivía en Londres y Nueva York. Justamente, una exposición internacional realizada en una galería neoyorquina en octubre de 1962 incluyó temas como "objetos cotidianos" y "medios de comunicación de masas". Poco tiempo antes, el artista británico Richard Hamilton clamaba por un arte que fuera "popular, pasajero, prescindible, barato, producido en masa, joven, ingenioso, provocativo, con truco, elegante y un gran negocio". Una de las primeras definiciones del pop había sido pronunciada.
Eran tiempos de bonanza económica y de una nueva generación que se declaraba harta de la seriedad, el elitismo y la angustia del arte de posguerra. Los pop hicieron de la cultura popular y masiva su material creativo favorito. Historietas, productos de consumo, publicidad, símbolos y procedimientos creativos relacionados con los medios de comunicación masiva: todos aquellos elementos alguna vez despreciados por pertenecer a la "cultura baja" ahora ingresaban en las galerías de arte y otros espacios legitimados. Más que irreverente, la mirada pop era de una ironía casi militante. Tanto las famosas serigrafías de Marilyn Monroe hechas por Andy Warhol como los óleos de tiras de cómic de Lichtenstein se basaban en un gesto: el comentario sarcástico sobre un modo de producción y funcionamiento social.

Irónicos y propensos a jugar con los sentidos, entonces. Mas no combativos. Eso diferenciaba a los artistas pop de las vanguardias clásicas: lejos de despreciar a los sectores burgueses, aceptaban a la clase media y participaban de buen grado en los rituales del circuito del arte.
Si hubo un sector desconcertado ante esta nueva estética, ése fue el de la crítica. "Mascadores de chicle", los acusaron. "Nuevos vulgares", fue otra de las airadas conclusiones. Hasta "delincuentes" se llegó a oír. Pero también hubo quienes saludaron esta nueva forma de rebeldía, surgida en sintonía con otros movimientos jóvenes, como el nouveau roman (nueva novela) francés o los nuevos cines europeos. "El pop anticipó el modo en que el dinero iba a regular el ámbito de diversas disciplinas, conductas y hábitos en este mundo globalizado en el que vivimos actualmente –comenta Laura Batkis, licenciada en historia del arte–. El contenido del pop manifestó muy tempranamente los hábitos de consumo y la unión tan extrema entre arte y dinero que existe hoy. Se habla de la venta de una muestra como si fuera un criterio de éxito. El éxito comercial no tiene nada que ver con la calidad de la obra. Hoy el mercado del arte regula las tendencias del arte. Esto lo empezó a manifestar Warhol en la década del 60, con sus pinturas del dólar como símbolo del poder económico."


¿Qué formas adoptaron estas experiencias en nuestro país?

"En la Argentina se hizo un pop con más incidencia en los objetos que en la pintura –explica Laura , directora del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Mamba)–. Otro de los rasgos que caracterizaron al pop local fue el uso de la parodia."

El gran impulsor de las vanguardias plásticas en general y del arte pop en particular fue el Instituto Di Tella, que en 1963 abrió las puertas de sus centros de arte contemporáneo. Estaban instalados sobre la calle Florida, próximos a la Galería del Este. La intensa actividad y la circulación de artistas y público ávido por conocer lo más nuevo de la creación contemporánea hicieron que pronto la zona fuera conocida como "la manzana loca".

Eran tiempos optimistas, más allá de la crisis política que atravesaba el país. Por eso, en las primeras memorias de la institución podía leerse: "En la actual etapa del desarrollo argentino y latinoamericano, es urgente la necesidad de impulsar la ciencia y el arte, la investigación y la creación".
Los centros de arte contemporáneo se basaban en tres áreas: Artes Visuales, dedicada a la plástica y dirigida por Jorge Romero Brest, Experimentación Audiovisual, más próxima al teatro y dirigida por Roberto Villanueva, y el Centro de Altos Estudios Musicales, dirigido por Alberto Ginastera. La atmósfera de efervescencia cultural, la existencia de un nutrido número de artistas jóvenes y la fluida comunicación entre los tres centros de arte se potenciaron mutuamente. Las actividades del Di Tella incluían unos 50 o 60 eventos artísticos por año. La programación incluía exposiciones, conciertos, happenings (propuestas que se basaban en acciones espontáneas, sin organización previa), muestras con televisión empleando circuito cerrado. Pese a que el golpe de Estado de 1966 hirió seriamente este fecundo centro de expresión, las actividades continuaron por un tiempo. Se hicieron dos muestras, Experiencias visuales 1967 y Experiencias 1968, en las que se presentaron obras ligadas al pop y al arte político. Pero la censura y el hostigamiento cultural pudieron más, y los centros de arte se cerraron entre 1970 y 1971. De todos modos, aquello que el ensayista Oscar Masotta definió como "una ruda y valedera revolución estética" había dejado huellas difíciles de borrar. La estética pop impregnó el diseño textil, la gráfica, el diseño de interiores y la moda. Formó parte de una inmensa transformación cultural que modernizó rotundamente las pautas del comportamiento social.

El retorno a la estabilidad democrática en 1983 permitió retomar muchas de estas búsquedas. "Entre fines de los 80 y principios de los 90 aparece una actitud neopop, que puede pensarse como heredera de esa mirada paródica que se había planteado en los 60", comenta Laura Buccellato.


La Ciudad de la Alegría (Marcos López, 1993)
¿Y en la actualidad? Laura Batkis señala como buenos ejemplos la serie que el fotógrafo Marcos López realizó la década pasada, llamada Pop latino. Y señala algunos puntos de contacto con el pop art en la obra actual de Cynthia Cohen. Por su parte, afirma: "Hoy no se puede hablar de una tendencia única. El pop constituye un lenguaje que invadió todo, se introdujo como un modo de ver. Está incorporado a la expresión, del mismo modo en que el arte conceptual se incorporó a los modos de pensar".

ARTE POP

El Arte Pop fue un movimiento artístico surgido a mediados de los años 1950 en el Reino unido y finales de los años 1950 en los Estados Unidos. El arte pop desafió la tradición afirmando que el empleo de imágenes de la cultura popular tomadas de los medios de comunicación es contiguo con la perspectiva de las Bellas artes dado que el Pop remueve el material de su contexto y aísla al objeto o lo combina con otros elementos para su contemplación. El concepto del Arte Pop no hace tanto énfasis al arte en sí, sino a las actitudes que lo conducen.
El arte pop fue un importante
movimiento artístico del siglo XX que se caracteriza por el uso de temas y técnicas basados en dibujos proveniente de la «cultura popular», tales como en anuncios publicitarios, libros de comics y objetos culturales «mundanos». El arte pop es comúnmente interpretado como una reacción a los entonces dominantes ideales del Expresionismo abstracto. El arte pop, como la música pop, buscaba utilizar imágenes populares en oposición a la elitista cultura existente en el arte, además que buscaba enfatizar el aspecto banal o kitsch de algún elemento cultural, a menudo a través del uso de la ironía.
La mayoría de las obras de este estilo son consideradas incongruentes debido a que las prácticas conceptuales que generalmente son utilizadas hacen que sean de una difícil comprensión. El arte pop y el «
minimalismo» son considerados los últimos movimientos del arte moderno y por lo tanto precursores del arte postmoderno, aunque inclusive se les llega a considerar como los ejemplos más tempranos de éste.
Estados Unidos y en el Reino unido tuvieron un motivo diferente. En Estados Unidos marcó el regreso del dibujo del tipo Hard edge (traducido como «dibujo de contornos nítidos») y del arte representacional como una respuesta de los artistas al utilizar la realidad mundana e impersonal, la
ironía y la parodia para contrarrestar el simbolismo personal del expresionismo abstracto. En contraste, el origen en la Bretaña de la post-guerra, aunque también utilizaba la ironía y la parodia, era más académico y se enfocaba en la imaginería dinámica y paradójica de la cultura popular norteamericana, la cual estaba formada por un conjunto de mecanismos fuertes y manipuladores que estaban afectando los patrones de la vida, mientras mejoraban la prosperidad de la sociedad. El arte pop temprano de Inglaterra se puede considerar entonces como una serie de ideas alimentadas por la cultura popular norteamericana vista desde lejos, mientras que los artistas norteamericanos estaban inspirados en la experiencia de vivir dentro de dicha cultura. De cualquier forma, el arte pop también es la continuación de ciertos aspectos del expresionismo abstracto, tal como la creencia en las posibilidades de hacer arte, sobre todo en obras de grandes proporciones. Del mismo modo, el arte pop era tanto una extensión como un repudio del Dadaismo. Mientras que el arte pop y el dadaismo exploraban los mismos sujetos, el arte pop reemplazaba los impulsos destructivos, satíricos y anárquicos del movimiento Dada. Entre los artistas considerados como precursores del movimiento pop están Pablo Picasso, Marcel Duchamp, Kurt Schwitters y Man Ray.

El grupo independiente
El Grupo independiente, fundado en
Londres en 1952, es reconocido como el precursor del movimiento artístico pop. Eran un grupo de jóvenes pintores, escultores, arquitectos, escritores y críticos que desafiaban la visión modernista de la cultura así como la perspectiva tradicional de ver las Bellas artes. Las discusiones del grupo se centraban en la cultura popular y la implicación de la aparición de dichos elementos de comerciales, películas, tiras cómicas, ciencia ficción y la tecnología. Durante la primera reunión del Grupo independiente en1952, el co-fundador, artista y escultor Eduardo Paolozzi presentó una lectura utilizando una serie de collages titulado Bunk!, el cual había ensamblado durante su estancia en París entre 1947 y 1949. El material consistía en «objetos encontrados» tales como anuncios, personajes de tiras cómicas, portadas de revistas y material gráfico que representaba la cultura norteamericana. Una de las imágenes utilizada en dicha presentación fue un collage de 1947 de Paolozzi titulado I was a Rich Man's Plaything, el cual incluye la primera vez en que se utilizó la palabra “pop!″, la cual aparecía en una nube de humo que emergía de un revólver. Después de dicha presentación, el grupo independiente se enfocó principalmente en el uso de imágenes de la cultura norteamericana, principalmente aquellas que aparecían en los medios de comunicación masivos.
El término arte pop fue acuñado finalmente por
John McHale en 1954 con la finalidad de describir el movimiento. Éste fue utilizado en las discusiones del Grupo independiente durante su segunda sesión realizada en 1955 y la primera aparición de dicho término en una publicación impresa tuvo lugar en 1956, en un artículo publicado en Arc por parte de los miembros del Grupo Alison y Peter Smithson, sin embargo el término generalmente es acreditado al crítico y curador británico Lawrence Alloway, quien en un ensayo titulado The Arts and the Mass Media(las artes y los medios masivos) de 1958 utilizó el término «popular mass culture» (cultura popular de las masas).

El arte pop estadounidense
Tuvo su origen a finales de los años 1950 pero tuvo su mayor ímpetu durante la
década de 1960. durante este tiempo, los anuncios norteamericanos habían adoptado varios elementos e inflexiones del arte moderno y funcionaban a un nivel muy sofisticado. Consecuentemente, los artistas norteamericanos buscaron estilos dramáticos que distanciaran el arte de los bien designados e inteligentes materiales comerciales. A diferencia del estilo más romántico, sentimental y humorístico de Inglaterra, los artistas norteamericanos produjeron obras de mayor fuerza y agresividad.
Dos de los más importantes dibujantes en el establecimiento del vocabulario del arte pop en este país fueron
Jasper Johns y más particularmente Robert Rauschenberg. Aunque los dibujos de Rauschenberg tenían una obvia relación con los trabajos previos de Kurt Schwitters y otros dadaístas, se enfocaba en la sociedad del momento. Su acercamiento hacia la creación de elementos por medio de materiales efímeros sobre temas ordinarios de la vida diaria en Estados Unidos le dio una calidad única.
Otro artista de gran importancia es
Roy Lichtenstein. Su trabajo probablemente define la premisa básica del arte pop mejor que nadie a través de la parodia. Las obras de Lichtenstein junto con las deAndy Warhol, Tom Wesselmann y algunos otros comparten el uso de la típica imagen de la cultura popular norteamericana, aunque trata también al sujeto de una forma impersonal, ilustrando claramente la idealización de la producción en masa.

El pop inglés nace en la reuniones del Independent Group (Paolozzi, Hamilton y L. Alloway, entre otros) en el Institute of Contemporary Art (ICA) de Londres. Todos sus componentes afirman su interés por la cultura urbana producida en masa: películas, ciencia ficción, música pop y el mundo de la imagen. Este grupo de artistas termina por aplicar esta cultura, denominada "pop" por Alloway, a un nuevo tipo de arte figurativo que surgió de dicho interés y lo muestran por primera vez en 1956 en la exposición "This is tomorrow" en la Whitechapel Art Gallery de Londres.
Seguidores de estos pioneros del pop inglés son Peter Philips, Kitaj, Hockney, Boshier y Caulfied. En Estados Unidos en reacción al predominio del expresionismo abstracto surge a mediados de los años cincuenta una nueva generación de artistas que toman como modelo las renovaciones formales de Robert Rauschenberg y Jasper Johns.
Entre los artistas del pop americano destacan: Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Claes Oldenburg, James Rosenquist y Tom Wesselman. Con este movimiento la abstracción queda olvidada y se practica una figuración que se nutre de los medios de comunicación y de la producción masiva de artículos de consumo. Con distancia e ironía no fabrican imágenes sino que hacen un comentario artístico sofisticado sobre algunos hechos de la cultura de masas.

El Arte Pop utiliza imágenes conocidas con un sentido diferente para lograr una postura estética o alcanzar una postura crítica de la sociedad de consumo. Como su propio nombre indica "Arte Popular", toma del pueblo los intereses y la temática.
El Pop es el resultado de un estilo de vida, la manifestación plástica de una cultura caracterizada por la tecnología, la democracia, la moda y el consumo, donde los objetos dejan de ser únicos para producirse en serie. Se sirve de los objetos industriales, de los carteles, de los artículos de consumo comercial. Describía lo que hasta entonces había sido considerado indigno para el arte: la publicidad, las ilustraciones de revistas, los muebles de serie, los vestidos, las latas de conservas, los "hot-dogs", botellas de coca-cola, etc. Esto se lleva al arte, surgiendo un estilo desnudo y mecanizado, de series reproducidas que enlaza directamente con el mundo de la publicidad.
El tamaño de las obras será cada vez más espectacular, se amplían los motivos y pasan a primer plano o se multiplican a lo largo de la superficie pictórica. La expresividad queda desplazada a un segundo plano, siendo un estilo impersonal que retrata su contemporaneidad con sutil conformismo.
El Arte Pop fue apreciado y aprobado por el público gracias a sus formas fáciles y divertidas y a sus contenidos, que podían ser captados sin dificultad. Al espectador le gustaba reconocer objetos corrientes en los cuadros porque así se ahorraban el esfuerzo que representaba la interpretación de las obras del expresionismo abstracto, pero no comprendieron su carga de ironía y de ambigüedad.
Los orígenes del arte pop se encuentran en el dadaísmo, en la poca importancia puesta en el objeto de arte final y en el uso del collage y del fotomontaje.



Representantes del Arte Pop:
  • Richard Hamilton
  • Roy Lichtenstein
  • Tom Wesselmann
  • Andy Warhol